Centenares
de bombas caían a mí alrededor. Los escombros se interponían en mi camino. Las
piernas notaban el cansancio. Los músculos se me agarrotaban. La respiración se
me aceleraba con cada zancada que daba. La saliva desaparecía de mi boca y las
lágrimas se desparramaban por mis
sonrojadas mejillas cual carmín. ¡Shifra! Oía mi nombre resonar tras de mí pero no me detuve. El temor de morir podía con la curiosidad de saber quién me llamaba. Sólo al reconocer la voz de mi pequeña Noáh, mi hermanita de seis años, fue cuando paré en seco, me volteé y vi sus pequeños brazos extendidos hacia mí desesperados por atrapar los míos entre ellos.
-¡Noáh, terca! ¡Deberías estar con mamá!
-¡Mama!- gritaba desconsolada- ¡Sangre! ¡Mama con papa y sangre! ¡Rojo!
La cogí en brazos mientras intentaba contener las lágrimas y continué corriendo buscando algún lugar donde escondernos. Las piernas acabaron por fallarme y caí de bruces al suelo, soltando a mi hermana en contra de mi voluntad. ¡Corre niña!, gritó una mujer. Yo gritaba su nombre. Noáh. Noáh. Pero nadie respondía. Me sangraban los oídos. Un estallido resonó a pocos metros de mí. Un desagradable pitido me hacía daño en los tímpanos. Las orejas comenzaron a sangrarme todavía más. Un hombre chocó conmigo y me hizo caer al suelo, golpeándome fuertemente en la cabeza. Los sentidos comenzaron a fallarme. La vista se me nublaba. La gente corría a mi alrededor, pero yo no podía moverme. Sin poder remediarlo me ahogaba con la sangre que brotaba de mi boca. Todo daba vueltas, pero no podía sentir nada.
Me quedo sin aliento…
sonrojadas mejillas cual carmín. ¡Shifra! Oía mi nombre resonar tras de mí pero no me detuve. El temor de morir podía con la curiosidad de saber quién me llamaba. Sólo al reconocer la voz de mi pequeña Noáh, mi hermanita de seis años, fue cuando paré en seco, me volteé y vi sus pequeños brazos extendidos hacia mí desesperados por atrapar los míos entre ellos.
-¡Noáh, terca! ¡Deberías estar con mamá!
-¡Mama!- gritaba desconsolada- ¡Sangre! ¡Mama con papa y sangre! ¡Rojo!
La cogí en brazos mientras intentaba contener las lágrimas y continué corriendo buscando algún lugar donde escondernos. Las piernas acabaron por fallarme y caí de bruces al suelo, soltando a mi hermana en contra de mi voluntad. ¡Corre niña!, gritó una mujer. Yo gritaba su nombre. Noáh. Noáh. Pero nadie respondía. Me sangraban los oídos. Un estallido resonó a pocos metros de mí. Un desagradable pitido me hacía daño en los tímpanos. Las orejas comenzaron a sangrarme todavía más. Un hombre chocó conmigo y me hizo caer al suelo, golpeándome fuertemente en la cabeza. Los sentidos comenzaron a fallarme. La vista se me nublaba. La gente corría a mi alrededor, pero yo no podía moverme. Sin poder remediarlo me ahogaba con la sangre que brotaba de mi boca. Todo daba vueltas, pero no podía sentir nada.
Me quedo sin aliento…
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Espero que os haya gustado ^.^ Y por supuesto espero críticas y decidme cosas que debo mejorar o si está bien así y eso xD
¡Un saludo!
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Que cosa más triste, Alba T.T
ResponderEliminarYa lo sé!
ResponderEliminarPero es lo primero que me ha venido esta mañana y lo he escrito...
Pero te gusta??
Claro que me gusta!!
ResponderEliminarY así una cosa que no tiene nada que ver, cámbiate la foto de perfil que la B esa por defecto es muy fea xD
vale xDD
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