miércoles, 20 de marzo de 2013

Capitulo 9: A-YO




Capitulo 9: A-YO

La luz del sol entraba por la ventana. No cerré la ventana anoche… Me incorporé y miré el reloj. Era bastante tarde. Miré a mí alrededor, pero Hye Hoon no estaba. Decidí levantarme y bajar a la cocina. Escuché voces en el salón. Era ella y estaba con Key. Escuché mi nombre así que decidí prestar atención a lo que decían.
-… tarde o temprano. Lo sabes.- Key le estaba diciendo algo, pero no alcancé a escucharlo.
-Ya lo sé, Key, pero no quiero admitirlo. Me niego. Sé que será difícil, pero intentarlo no mata a nadie.
-Puede que te haga daño a ti.
Hubo un pequeño silencio en el que me pareció escucharla llorar. Sentí el impulso de salir y abrazarla,
pero Key comenzó a hablar otra vez.
-Esto que te estoy diciendo no es porque no esté de acuerdo con que estéis juntos. Todo lo contrario. Yo soy el que más feliz está. Solo intento decirte que será complicado y duro. Que te hagas a la idea.
Me asomé un poco para ver su cara y antes de que volviera a ponerse a llorar Key la abrazó. Decidí salir con una sonrisa para hacerla sentir mejor y alegrarla un poco.
-Tum tum- canturreé mientras le daba toquecitos en la cabeza para que se girase.
Me miró y sonrió. Yo sin importarme en absoluto la presencia de Key agarré su rostro entre mis manos y la besé como aquella misma noche.
-¡Yaah!- me dio un golpe en el brazo haciendo que me apartase un poco de ella- ¡Te acabas de levantar y ya la estás acosando!
Le saqué la lengua y me fui a la cocina a desayunar.
-¿Has comido algo?- le pregunté.
-Todavía no. Me he levantado hace un rato.
Asentí y le serví un vaso de leche también. Me preguntó si teníamos tostadas así que le preparé un par.

                                                                       ~*~

Esa tarde fuimos al parque de atracciones. Avisé a Woosung y a su hermanita y fuimos todos juntos. Al principio Taemin me dijo de ir los dos solos, pero Jonghyun nos pilló y le dijo a Key que pretendía acapararme. Y así hemos acabado. Pasando el día todos juntos. Los dos días siguientes no podría pasarlos con él porque tenía la agenda llena. Y esa misma semana volvíamos a España. Ahora no quería volver. Iba a ser duro, lo sé. Pero iba a esforzarme para poder volver lo antes posible. Ahora sentía que mi vida no era nada sin él.
Sin quererlo el día de irnos había llegado. Taemin me había llamado preguntándome cuando me iba, para intentar vernos, pero dijo que le era imposible.
-En serio lo siento. Me gustaría ir, pero tenemos una sesión fotográfica.
-No importa. Tranquilo. Te llamaré cuando llegue.
-Haz una llamada perdida para que te llame yo cuando esté libre que me es más barato, ¿vale?
-De acuerdo… Te quiero.
-Y yo a ti.
Guardé el teléfono en mi bolsillo y recogí las últimas cosas. Cuando bajé Woosung ya estaba guardando las maletas en el coche, para irnos. Me despedí de los abuelos que habían sido muy amables conmigo y subí al coche. Me fijé en cada árbol y en cada casa, recordando la primera vez que lo vi. Habían pasado casi dos meses y viví un montón de cosas. Ahora tocaba volver a mi mundo de estudiante mediocre, sin mi adorado idol cerca. Iba a extrañar sus abrazos. Solo el recuerdo de su tacto me hacía temblar. Sacudí la cabeza y me concentré en la música que estaba sonando hasta llegar al aeropuerto. Al entrar nos dirigimos a la zona de facturación para pasar las maletas. Faltaban unos 40 minutos para embarcar así que le dije de tomarnos algunas fotos en el aeropuerto como si fuésemos idols.
-Será divertido ver esto cada mañana en mi habitación.
Nos pusimos las gafas de sol y comenzamos a desfilar mientras el tío de Woosung nos tomaba las fotos como un fotógrafo profesional. Fue muy divertido y entretenido. Después nos sentamos en los bancos a esperar. La pequeña Narae estaba todo el rato intentando llamar nuestra atención, hablando de lo que había hecho con su abuela y sus amigos. Cuando dieron el primer aviso para embarcar nos levantamos para dirigirnos al avión, pero unos brazos me lo impidieron.
-Gajima…
Las lágrimas se me amontonaron en los ojos así que bajé la cabeza para que el pelo me tapase la cara.
-Sabes que no puedo quedarme. Tengo mi vida en España y al menos tengo que acabar mis estudios allí…- me giré y le devolví el abrazo. Apenas le reconocía si le miraba.- Por favor… Prométeme que me esperarás. Juro que en Navidad estaré aquí. Ahorraré para venir.
Me separó de él para mirarme a los ojos, aunque yo no podía ver los suyos. Una lágrima se coló por debajo de sus gafas de sol y yo sin poder contenerme aparté un poco la mascarilla que llevaba y estampé mis labios en los suyos. Me abrazó tan fuerte que pensé que me quedaría sin aire. Muy a mí pesar me separé de él y ayudada por Woosung me subí al avión. Me dolía tanto el pecho que decidí tomarme una tila e intentar dormir.
Cuando Woosung me despertó estábamos aterrizando. En el aeropuerto nos esperaban mis padres. Mi madre me apretujó tanto que pensaba que se me saldrían las tripas por la boca. Estaba feliz por verles otra vez, pero el vacío que dejaba Taemin iba a ser difícil llenarlo. Tampoco era un adiós para siempre, pero era duro. Cogimos el equipaje y nos fuimos a casa.
-Bueno, gracias por traerme- les estrechó la mano a mis padres- Nos vemos mañana jageun sarang.
-¡Babo!
Se despidió y entró a su casa con Narae. Yo por mi parte me dispuse a deshacer mi maleta y a ordenar mis cosas con la ayuda de mi hermana. ¡Casi lo olvido! Tengo que llamar a Taemin. Miré el reloj para ver qué hora era. Estará durmiendo… Mejor le llamo en otro momento. Aunque me había dicho que le llamara cuando fuese. Cogí el teléfono y le hice la llamada perdida. Al segundo de colgar me llamó.
-¿Hye Hoon?- su voz sonaba algo ronca.
-¡Taeminnie! Perdón por haberte despertado. Si quieres hablamos más tarde.
-¡No! Da igual- escuchar su risa me hacía sentir mejor- ¿Acabas de llegar?
-Sí. Estaba deshaciendo la maleta.
-Parece que tu coreano ha mejorado un montón- dijo mi hermana que me escuchaba estupefacta- Creo que me tienes que contar muchas cosas.
-¿Quién es?- preguntó Taemin.
-Es mi hermana.
-Pon el altavoz- le hice caso- ¡Hola!- comenzó a decir en inglés- ¡Soy Taemin! Ahora el n…
-¡NADA!-le corté y le hablé en coreano- Todavía no lo sabe.
-Sorry… Bueno solo quería saludar.
Quité el altavoz y comencé a reírme.
-Es normal que todavía no lo sepa. No me ha dado tiempo. La acabo de ver.
-Si quieres os dejo que habléis que a mí me has visto hace nada. Ya hablamos más tarde, ¿vale?
-Llámame cuando puedas. Hasta mañana.
-Hasta mañana. Saranghae.
Todavía sonriendo colgué el teléfono y sin previo aviso mi hermana me sentó en la cama pidiéndome explicaciones.
-¿Por qué Taemin, Lee Taemin- enfatizó- tiene tu número de teléfono? ¿Qué es lo que iba a decir que no le has dejado decir?- se cayó unos segundos- ¿Y qué demonios ha sido ese “Saranghae” que he oído?
Vaya, no pensaba que lo hubiera escuchado, pensé. Me dispuse a contárselo todo con pelos y señales, emocionándome casi tanto como cuando ocurrió. Bueno, obvié algunos detalles que solo conoceríamos él y yo.
-¡Wow…! ¡No tengo nada más que decir!- se tumbó sobre la ropa que no habíamos guardado todavía.
-Estoy pensando en ahorrar y trabajar a medio tiempo para poder irme en Navidad allí. Taemin me dijo que me podría quedar en la casa con ellos.
-Me has dejado en shock.
Nos abrazamos y gritó de alegría conmigo. Sabía que ella se alegraría por mí. Me dijo que le gustaría venir conmigo pero que tal vez se esperaría al verano.
-¡Qué rabia, ¿no?!- dijo de repente cuando nos pusimos a ordenar todo de nuevo. La miré interrogativa- Que ahora que tienes novio y él es un cielo, tú estés aquí y él en la otra punta del mundo.
-Tampoco nos hemos visto mucho allí. Ha venido al aeropuerto de milagro. Ni siquiera le esperaba. Me ha sorprendido mucho- guardé la última camiseta y me despedí de mi hermana- Voy a acostarme ya. Estoy bastante cansada y es tarde.
Mi hermana asintió y me dejó descansar. Era la última semana de agosto y, como todavía se notaba el calor por las noches, me costó dormirme. Cuando me desperté ya era media mañana. Aunque todavía notaba el cansancio, decidí levantarme. Mi madre estaba en la cocina cuando entré a prepararme un café con leche. Sonreí y abrí la nevera.
-Si tienes sueño deberías seguir durmiendo- dijo cuando me vio coger el café.
-Prefiero aprovechar las horas de luz y dormir a la noche.
Me lo bebí de un trago y fui a vestirme. Cogí el bikini, una toalla y por si acaso, algo de dinero, y lo metí todo en la mochila. Me la colgué al hombro y salí por la puerta.
-¡Volveré para comer!
El aire caliente me dio en la cara como un bofetón. Traté de darme prisa para no tener que soportar mucho este poniente. Toqué el timbre de Woosung tres armoniosas veces para que supiese que era yo. Cuando abrió parecía que se acababa de levantar. Me miró un tanto confundido y me invitó a pasar.
-¿Te apetece un poco de natación?- cogí su mochila y le guardé todo antes de que rechistase. Le saqué el bañador y una camiseta blanca de tirantes.
-¡Oh, vamos! Me acabas de despertar y estoy hecho polvo. Además, la piscina municipal es horrible.
-¿Quién ha dicho que vamos a la piscina?
Sonreí maliciosa y cogí las llaves de los candados de las bicicletas. Le quité la camiseta a la fuerza y le miré asesina.
-Si no te vistes en dos minutos entraré y te obligaré.
Cerré la puerta y esperé. Al poco salió con la mochila en la mano y nos dirigimos al trastero a por las bicis. Íbamos a ir al río que había a unos 15 minutos al norte del pueblo. Era el sitio perfecto para nadar porque tenía varias charcas profundas en las que sumergirse a placer. Antes de salir le dije que se pusiera crema solar porque hacía bastante calor. Por el camino mientras pedaleábamos, estuvimos cantando algunas canciones para matar el tiempo y que Woosung se despejase. Cuando ya divisamos el río, subimos unos metros hacia el nacimiento, donde se encontraba, para nosotros, la mejor charca. Dejamos las bicicletas apoyadas en un árbol y pusimos los candados sujetando también las mochilas. Woosung ya se había quitado la camiseta y la había dejado sobre su toalla, que estaba extendida al lado de las bicicletas junto a la mía. Dejé mi ropa a su lado y me acerqué al borde de la roca. Toqué el agua, que estaba congelada, y dije:
-¡Está genial! No está tan fría como me esperaba.
Woosung hizo ademán de probarla antes de lanzarse y aproveché su descuido para empujarle al agua yo misma, aunque no sin ser arrastrada tras él. Vamos a morir de hipotermia, me dije.

                                                                       ~*~

Cuando acabamos de ensayar Onew propuso ir al salón de juegos que había cerca en el barrio. A todos nos pareció bien, así que nos duchamos y nos cambiamos allí mismo, en el estudio. EXO-K también había estado ensayando un poco antes que nosotros. Como vi que estaban cambiados les propuse venir.
-Yo no puedo- dijo *LIDER*- Tengo que preparar unas cosas con *OTRO CHICO* para el programa de radio de mañana.
-Pues yo sí que voy- saltó Kai. Agarró a Baekhyun y tiró de él hasta nosotros- Venga, a pasarlo bien. ¿Vienes D.O?
-Vale- se giró para despedirse del resto- Nos vemos luego. Prometo ayudaros cuando vuelva así que déjame algo de trabajo.
Kai me pasó el brazo por los hombros igual que a Baekhyun y nos fuimos todo lo discretos que nos permitía la noche hasta el salón de juegos. Key y Minho fueron a jugar al billar, los mayores a las máquinas de lucha, y los chicos de EXO-K y yo jugamos al futbolín.
-Oye, Taemin- empezó a decir D.O- Espero que no te moleste que te haga esta pregunta un tanto personal- empecé a reírme y le dije que podía preguntar libremente- Resulta que el otro día escuché de las chicas que tenías novia. El rumor no ha salido de la agencia, ni siquiera lo sabe el CEO, así que tranquilo- dijo al ver mi expresión.
-Somos jóvenes y curiosos, compréndenos. Así que suéltalo ya- me espetó Kai.
-Bueno… Sí, tengo novia, pero no es de aquí. Es española. Ha estado todo el verano en Corea hasta hace un par de semanas. Me dijo que intentaría venir en Navidad otra vez, así que podréis conocerla.
Los tres me felicitaron y me pidieron una foto. Les enseñé un vídeo que grabamos en el parque de atracciones en el que sale guapísima.
-Si viene en Navidad cuídala bien porque puede que te la quite.
Kai y yo éramos muy parecidos. Nos gustaban las mismas cosas, pero no iba a dejar que me quitase a Hye Hoon como hacía con mis CD de música.
-Tranquilo, no la acosaré.
Le empujé y saqué otra bola para seguir jugando. Cuando nos íbamos miré el reloj de España que tenía en el móvil. Era la hora perfecta para llamarla. Subí al coche con todos y marqué su número. Puse el altavoz a petición de Kai y esperé a que lo cogiera.
-¿Sí?- contestó.
-Soy yo. ¿Te pillo en buen momento? ¿Has comido ya?
-Sí, tranquilo. Estaba leyendo. ¿Tienes el altavoz puesto?
Sí, es que estoy con los chicos y con…
-¡Holaaaaaaaa!- dijo Kai quitándome el teléfono de la mano- Soy Kai. ¿Me conoces?- Hye Hoon se quedó callada un momento seguro que por la emoción y empezó a parlotear como una cotorra.
-¡Sí, sé quién eres! Me encanta EXO. Vuestro primer mini álbum es genial. Espero ansiosa más trabajos.
Kai le dijo que también estaban D.O y Baekhyun con nosotros y se los presentó. Los saludó y habló un poco con ellos antes de coger yo el teléfono otra vez. Quité el altavoz para que me escuchase mejor.
-¿Cuándo empiezas las clases?
-Dentro de una semana. Mi madre está histérica. No quiere que me vaya de casa. Aunque le tranquiliza que viva con mi hermana y Woosung- hubo un pequeño silencio que Hye Hoon rompió con tono preocupado- No sé si seré capaz de pasar la Universidad…
-Seguro que lo harás genial. Bueno tengo que colgar. Un saludo de parte de todos y dice Key que un día de estos te hará una vídeo-llamada vía portátil- escuché su melodiosa risa aceptando la llamada y se despidió.
Guardé el teléfono y bajé del coche con los chicos despidiéndome de Kai y los demás. Antes de entrar por la puerta Jonghyun me detuvo y me llevó a la parte de atrás de la casa. Le miré interrogante, porque no tenía ni idea de qué iba todo aquello. Guardó silencio un momento hasta que finalmente habló.
-¿Cómo estás?- dijo simplemente.
-¿Bo? ¿A qué viene esa pregunta ahora?
-Contéstame.
Empezaba a asustarme. Estaba demasiado serio.
-Pues bien. Estoy bien- sonreí- Hyung, ¿a qué ha venido esa pregunta?
-No te estoy preguntando sobre tu estado de salud- otro silencio. Esto empezaba a ponerme nervioso- ¿Cómo estás, Taemin? Por fuera pareces el mismo, pero cuando estamos solos estás con la mirada perdida y casi siempre cabizbajo- apoyó su mano en mi hombro- Sé que la echas de menos… Pero no puedes hundirte. No lo hagas.
Era la primera vez que Jonghyun era tan profundo conmigo. Nunca me hablaba tan seriamente. La verdad es que tenía algo de razón. A veces duele tanto que incluso siento ganas de llorar y explotar. Pero me contengo. No puedo parecer débil ni quiero serlo.
-Yo… No voy a hundirme. Jamás me lo permitiría. Aunque hay veces que me gustaría dejarme llevar por la tristeza.
-Sabes que cuando te sientas un poco depre puedes hablar conmigo o con cualquiera de los chicos. No te lo guardes o será peor. Key también la echa muchísimo de menos, igual que yo y el resto. Sé que tu caso es diferente, pero te lo repito: no te hundas.
Negué con la cabeza y le di las gracias por la conversación. Parece que lo necesitaba porque me sentía más ligero.
-Si vuelves a sentirte así habla con nosotros. Si no lo haces sabrás lo que es la soledad, pero de verdad.
Parecía que me lanzara rayos con los ojos cuando se fue. Entré sonriendo poco después que él y subí a la habitación para acostarme.
-¿No vas a cenar nada?- preguntó Minho cuando me vio subir.
-No tengo hambre. Prefiero dormir.
-Deberías comer algo, flacucho- intervino Onew.
Asentí, cogí una manzana y me di la vuelta para irme a la habitación, pero Minho me cogió del brazo y me dio un vaso de leche. Puse los ojos en blanco y me subí con ambas cosas a la habitación. Me lo tomé rápido evitando atragantarme, me di una ducha rápida y me acosté.
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